Esta etapa del Camino del Norte une Santander con Polanco a lo largo de 21,2 km, en un recorrido de punto a punto pensado tanto para quienes caminan como para quienes prefieren hacerlo en bici. Está catalogada como difícil, así que conviene afrontarla con las piernas descansadas y tiempo suficiente por delante, ya sea a pie, mochileando o sobre una MTB.
Cómo es el recorrido
A lo largo del trazado se acumulan 371 metros de desnivel positivo, una cifra que junto a los más de 21 km explica su calificación de dificultad alta. El camino combina tramos de bosque con zonas junto a algún río, y no faltan puntos con buenas vistas ni algún lugar histórico en el trayecto. Parte del recorrido va parcialmente pavimentado, lo que facilita el paso tanto a caminantes como a ciclistas.
Es una etapa variada en superficies y ambientes, con presencia de flores silvestres en determinados tramos, lo que la hace interesante tanto para senderismo puro como para cicloturismo o MTB.
Antes de salir
Al tratarse de una ruta de más de 20 km y con perfil exigente, es recomendable revisar la previsión meteorológica antes de salir y llevar el track descargado, ya que no se proporciona un GPX propio de la ruta. Conviene también salir con margen de tiempo, calzado adecuado tanto para caminar como para pedalear si se opta por la bici, y llevar agua y comida suficiente para las más de cinco horas que puede suponer un recorrido de esta longitud.
Si buscas continuar la etapa o enlazar otros tramos del Camino del Norte, la siguiente sección discurre en la ruta de Boo de Piélagos a Santillana del Mar, algo más larga y con desnivel similar. También existe una etapa previa que llega hasta Santander desde San Miguel de Meruelo, y más adelante en el itinerario se encuentra el tramo entre Noja y Güemes. Todas ellas forman parte del abanico de rutas de senderismo en Cantabria que siguen este camino histórico.